El sistema de transporte masivo de Cali avanza hacia una movilidad más empática e inclusiva. A través de una estrategia formativa en territorio, la Oficina de Cultura MIO y Gestión Social de Metro Cali capacitó a operadores del concesionario Blanco y Negro en la aplicación de los protocolos de accesibilidad para personas con discapacidad visual o auditiva, y usuarios con perros de asistencia.
Con la idea de que “moverse por la ciudad es mucho más que abordar un vehículo, es un ejercicio de autonomía”, miembros del equipo lideraron un taller intensivo enfocado en derribar barreras invisibles. La meta fue sensibilizar y brindar herramientas prácticas al personal de primera línea, asegurando que cada interacción dentro del viaje sea sinónimo de un servicio oportuno, incluyente y, ante todo, digno.
“Garantizar la accesibilidad universal no es solo cumplir con una norma técnica; es transformar el transporte en un espacio donde el respeto y la empatía definan la experiencia de viaje de cada ciudadano”, aseguró Lucero Robledo, instructora de la capacitación, profesional en Lengua de Señas Colombiana y miembro del equipo de Cultura MIO.
Tres enfoques para un mejor servicio
En esta sesión se establecieron pautas de atención inmediata para tres enfoques importantes. La capacitación conectó las normas de inclusión con dinámicas prácticas para el día a día de la operación:
- Pistas claras para la discapacidad visual: los operadores interiorizaron cómo abordar y guiar de forma segura a los pasajeros en andenes y buses. Se hizo énfasis en mantener una comunicación clara y respetuosa, respetando siempre el espacio y la independencia de las personas para no limitar su movilidad.
- Cerrando brechas con la discapacidad auditiva: se compartieron metodologías, dinámicas e interacciones basadas en herramientas visuales. Además, los operadores practicaron expresiones gestuales y de comunicación básica indispensables para orientar y resolver dudas de los usuarios sordos de manera fluida dentro del sistema.
- Aliados de cuatro patas (perros de asistencia): se reforzó la normativa que protege la libre circulación de las personas que viajan acompañadas por estos animales de soporte. La instrucción fue tajante: el acceso a buses y estaciones está plenamente garantizado bajo los protocolos vigentes, haciendo un llamado a los operadores a respetar su labor de guía y evitar cualquier distracción.
Historias y soluciones desde la operación
El corazón de la jornada se vivió en su bloque de cierre. En este espacio, los conductores y el personal de Blanco y Negro pusieron sobre la mesa sus propias vivencias diarias en las rutas. Este intercambio directo con los facilitadores de Cultura MIO y Gestión Social de Metro Cali sirvió no solo para resolver dudas técnicas inmediatas, sino también para unificar criterios, compartir experiencias y construir soluciones conjuntas basadas en casos reales. Con estos espacios, Metro Cali reafirma que su motor principal sigue siendo el bienestar de todas las personas.